Por Marino Ramirez Grullón
Millones y millones de pesos se invierten cada cierto tiempo en la llamada Ciudad Colonial, sus vías y monumentos en busca de adecentar y facilitar la zona para fines turísticos y de esparcimiento ciudadano.
Sin embargo ninguna inversión logra resultados positivos toda vez que al parecer las construcciones que allí se realizan se hacen sin ninguna planificación, incluso sin tomar en cuenta el comercio del entorno que cada día está más en quiebra, con cada negocio en cierre o en vía de quiebre sin que esto le duela a ninguna autoridad.
Por lo visto las distancias políticas entre el ministro de turismo y la alcaldía del Distrito Nacional ni en eso se ponen de acuerdo que es invertir para dar facilidad a turistas que de alguna manera acceden a la Ciudad Colonial para aprender y contar historias cuando regresen a sus países.
Tenemos el caso del Monumento a Montesinos que fue remodelado en la gestión de alcalde David Collado y ahora está cerrado sin ninguna explicación real que justifique tal desastre que incluso tiene dinero invertido de la Embajada de México en Santo Domingo.
Pero más que eso mientras turismo gasta dinero remodelando calles que en otras ocasiones han sido intervenidas, inhabilitan parqueos a los ciudadanos que son otorgado a cualquier autoridad que vista la zona.
No existen parqueos públicos ni privados y los que hay cuestan ojo y medio para poder transitar por el lugar.
Rompe calles, arreglan calles, vuelven y las rompen sin ninguna señalización ni aviso porque tanto el Ayuntamiento como Turismo no se ponen de acuerdo.
Desde que a Rafael Suberví Bonilla se le ocurrió poner la calle El Conde peatonal allí cerraron todos los negocios, las residencias y edificios de varios pisos han quedados vacíos pudriéndose por el abandono y más que bien allí se hizo un mal porque no se planificó nada.
Para tomar esa medida copiaron de otras ciudades como Lisboa cuya calle de los Descubridores es peatonal pero las vías alternas no.
El Conde es el mejor ejemplo de que las inversiones en Ciudad Colonial no sirven para nada, toda vez que esa vía histórica que debería ser la primera en ser visitada más bien huele a sanitarios y está en el abandono total.
Lamentable esto porque esa vía debería estar llenas de bares y otros servicios que puedan ser visitados, bien iluminada y sus locales abierto, pero nada, quebraron todos y allí hay una ruina total.
En esas estamos, a lo que añadimos que si el Cabildo capitaleño y el ministerio de turismo al menos se pusieran de acuerdo, otro gallo cantaría.
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