Los Knicks de Nueva York mantuvieron su hegemonía absoluta sobre la ciudad al derrotar 103-90 a los Nets de Brooklyn, consiguiendo así su decimoquinta victoria consecutiva sobre su rival de patio. Tras un inicio de temporada complicado con tres derrotas en fila, el conjunto de la Gran Manzana parece haber encontrado el rumbo definitivo, sumando tres triunfos en sus últimos cuatro compromisos.


El pívot dominicano Karl-Anthony Towns firmó una actuación colosal en la pintura al registrar un doble-doble de 11 puntos y 16 rebotes.

Lo más destacado de la jornada para Towns fue su capacidad de ajuste y resiliencia: tras irse en blanco en la primera mitad, el centro anotó la totalidad de sus 11 unidades en la segunda parte del encuentro, convirtiéndose en el ancla defensiva y en el dínamo que impulsó la reacción de su equipo cuando más lo necesitaba.

El partido no fue sencillo para los dirigidos por Tom Thibodeau. Los Knicks estuvieron en serio peligro de romper su racha invicta de casi cuatro años ante Brooklyn, llegando al último cuarto con una desventaja de cuatro puntos. Sin embargo, el período final fue un monólogo neoyorquino. Nueva York abrió el cuarto asalto con una devastadora racha de 25-5 que dejó sin respuestas a los Nets, transformando el déficit en una cómoda ventaja de 100-84 que sentenció el encuentro.

Además del dominio de Towns bajo los tableros, los Knicks contaron con una ofensiva sumamente equilibrada. El escolta Landry Shamet emergió como la gran figura anotadora de la noche al encestar 22 puntos, su máximo registro en lo que va de la campaña. A su esfuerzo se unieron las estrellas habituales: Jalen Brunson aportó 19 tantos y el alero OG Anunoby sumó otros 18, consolidando un ataque perimetral letal.

Por el lado de los Nets, que ahora caen a un preocupante récord de 1-6 en la temporada, la nota destacada la puso un viejo conocido de la casa. Julius Randle brilló ante su exequipo al registrar 21 puntos y 11 rebotes, liderando el esfuerzo de un equipo de Brooklyn que venía motivado tras vencer a Indiana el domingo. A pesar de competir al máximo durante tres cuartos, el colapso en el último periodo extendió una sequía ante los Knicks que data desde el 28 de enero de 2023, una época en la que la franquicia aún contaba en sus filas con las superestrellas Kevin Durant y Kyrie Irving.