El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), en su reunión de política monetaria de julio de 2026, decidió mantener su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual. Asimismo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) permanece en 5.75 % anual, mientras la tasa de depósitos remunerados (Overnight) continúa en 4.50 % anual.

Los principales elementos considerados para esta decisión fueron el dinamismo reciente de la economía dominicana y el choque de oferta asociado a los mayores precios del petróleo, factores que generaron presiones inflacionarias en los últimos meses. En particular, el recrudecimiento del conflicto en el Medio Oriente durante julio provocó un incremento en la incertidumbre global. Además, se ponderó que los modelos de pronósticos prevén que la inflación convergerá al rango objetivo de 4.0 % ± 1.0 % hacia el cierre del año, en un contexto de expectativas de inflación que permanecen ancladas a la meta.

Iniciando el panorama internacional, en los Estados Unidos la actividad económica se mantiene resiliente con un crecimiento de 2.1 % interanual en el segundo trimestre; de igual forma se proyecta una expansión de 2.3 % para 2026, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Asimismo, el mercado laboral continúa en torno al pleno empleo, mientras que la inflación se moderó hasta 3.5 % en junio, aunque permaneció por encima de la meta de 2.0 % de la Reserva Federal (Fed). Ante este escenario, la Fed mantuvo sin cambios su tasa de referencia en julio, a la vez que los analistas del mercado anticipan un incremento de 25 puntos básicos en el segundo semestre del año.

Por otro lado, en la Zona Euro la economía se expandió un 1.0 % interanual en el segundo trimestre y se prevé un crecimiento de 0.9 % para 2026, de acuerdo con el FMI. En tanto, la inflación interanual se moderó hasta 2.8 % en junio, aún por encima de la meta de 2.0 % para este bloque de países. Ante este panorama, el Banco Central Europeo mantuvo invariable su tasa de referencia en julio, y los mercados proyectan un aumento adicional en lo que resta del año.

Respecto a América Latina, la actividad económica continuará moderada durante el año, con una expansión promedio de 2.4 % en 2026, según el FMI. En tanto, la inflación se ubica por encima de la meta en varias de las economías, incidida por el componente energético. Ante la incertidumbre sobre la duración de este choque, la mayoría de los bancos centrales de la región han mantenido sin cambios sus tasas de política monetaria en sus últimas reuniones.

En cuanto a las materias primas, el precio por barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) presentó una mayor volatilidad en julio ante la reanudación del conflicto en el Medio Oriente. En ese orden, el precio del crudo por barril se incrementó de US$70 al cierre de junio a unos US$86 al finalizar julio; además, se evidenció un aumento significativo en los precios de los productos refinados del crudo. Mientras, el precio del oro por onza troy se situó en torno a los US$4,100 al cierre del mes, ante la incertidumbre en el panorama internacional.

En el ámbito nacional, la inflación interanual se ubicó de forma transitoria por encima de la meta en los últimos meses, tras permanecer dentro del rango objetivo durante casi tres años, debido al impacto del choque petrolero sobre los combustibles. En efecto, la inflación interanual se situó en 5.67 % en junio; mientras que la inflación subyacente, que excluye los bienes más volátiles de la canasta, permaneció dentro del rango meta al ubicarse en 4.96 %.

Para mitigar el impacto del choque energético internacional, el Gobierno dominicano aplica un programa de subsidios parciales a los combustibles y otros productos, así como asistencia social focalizada a la población vulnerable. Asimismo, se incrementó la ejecución del gasto de capital en el presente año, lo que contribuye a la dinamización de la inversión.

Por su parte, el sistema de pronósticos del BCRD indica que la inflación interanual comenzará a moderarse en los próximos meses, retornando al rango objetivo de 4.0 % ± 1.0 % en el cuarto trimestre del año. De igual forma, las expectativas de inflación de los agentes económicos para los próximos doce meses se situaron en 4.5 %, mientras que las de mediano plazo se encuentran ancladas al centro de la meta establecida en el Programa Monetario. Cabe señalar que las perspectivas inflacionarias permanecen condicionadas por la incertidumbre y los potenciales impactos del conflicto bélico en Medio Oriente.

Considerando este entorno volátil, el Banco Central gestiona la liquidez del sistema financiero para que se mantenga en niveles adecuados que contribuyan a la estabilidad de las tasas de interés bancarias. En este contexto, el crédito privado en moneda nacional se expande en torno a un 8 % interanual, impulsado principalmente por el financiamiento a los sectores productivos.

Por otro lado, el indicador mensual de actividad económica (IMAE) se dinamizó en el año 2026 con un crecimiento interanual de 6.4 % en junio, acumulando una expansión de 5.0 % en el segundo trimestre y de 4.5 % en el período enero-junio. Este comportamiento estuvo impulsado principalmente por los sectores de construcción, minería, intermediación financiera y hoteles, bares y restaurantes. De mantenerse este desempeño de la actividad económica, se proyecta que el crecimiento se ubicará en torno al extremo superior del rango de 4.0 % – 4.5 % durante el año 2026, apoyado en la recuperación de la inversión y la resiliencia del sector externo.

A pesar del complejo entorno internacional, se registra un desempeño positivo en el turismo, las remesas, las exportaciones nacionales y de zonas francas, así como en la inversión extranjera directa. El mayor flujo de divisas contribuyó con la estabilidad del tipo de cambio, mostrando una apreciación acumulada del peso dominicano en torno al 8 % al cierre de julio de 2026. Asimismo, las reservas internacionales alcanzaron unos US$15,800 millones al cierre de junio, equivalente a alrededor del 11 % del producto interno bruto (PIB) y unos seis meses de importaciones, cifras que superan las métricas recomendadas por el FMI.

Finalmente, la economía dominicana registra fundamentos estables, un sistema financiero sólido y un sector privado que, junto a las acciones coordinadas de política monetaria y fiscal, continúan enfrentando el panorama internacional. El Banco Central seguirá monitoreando la coyuntura externa y su potencial impacto económico, reiterando su compromiso con el objetivo de inflación y con la estabilidad macroeconómica.

Por Orbita Informativa

Periódico digital con sede en Santo Domingo, capital de República Dominicana, nació en septiembre del año 2021.