Banco Central de la República Dominicana
Con el propósito de mantener debidamente informados a los agentes económicos y al público en general sobre las decisiones de este Banco Central en materia de política cambiaria, conviene precisar los fundamentos técnicos, normativos e institucionales que las orientan, y su relación con los avances alcanzados en el proceso de profundización y fortalecimiento del mercado cambiario dominicano.
En consonancia con lo dispuesto en el artículo 28 de la Ley Monetaria y Financiera núm. 183-02 y la reclasificación de facto del régimen cambiario a libre flotación otorgada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a finales de 2025, el mercado cambiario está basado en la libre convertibilidad de la moneda nacional con otras divisas. En cumplimiento de este marco, el Banco Central ha dado un cercano seguimiento al ordenamiento y estabilidad del mercado, procurando una formación de precios determinada por la dinámica natural de la oferta y la demanda de divisas.
En el transcurso de los últimos años, la República Dominicana ha experimentado importantes avances en el fortalecimiento de sus fundamentos macroeconómicos y la profundización de sus mercados financieros, contribuyendo a consolidar un entorno de estabilidad y a mantener debidamente ancladas las expectativas de los agentes económicos.
Asimismo, dicha profundización ha venido acompañada por un dinamismo de las principales actividades generadoras de divisas, particularmente el turismo, las remesas familiares, las exportaciones y la inversión extranjera directa. Este desempeño ha fortalecido la oferta de moneda extranjera en la economía dominicana y se ha mantenido a lo largo del período pospandemia. En consecuencia, durante el primer semestre de 2026 se observaron crecimientos de 16.63 % en las exportaciones, 15.30 % en los ingresos por turismo, 7.67 % en la inversión extranjera directa y 6.74 % en las remesas familiares, reforzando las condiciones de liquidez en divisas del mercado local.
En este contexto, el Banco Central ha impulsado un conjunto de iniciativas orientadas a promover un mercado cambiario más profundo, competitivo y transparente, en el que las cotizaciones de divisas reflejen de manera más eficiente las condiciones de oferta y demanda, preservando, al mismo tiempo, un funcionamiento ordenado del mercado y evitando distorsiones especulativas.
Entre los principales avances de este proceso de ordenamiento y modernización del mercado cambiario se encuentran: i) la consolidación de la plataforma cambiaria BCRD; ii) las buenas prácticas internacionales que rigen las operaciones cambiarias; iii) el desarrollo del programa de coberturas cambiarias; y, iv) la reducción de la participación del Banco Central en el mercado de contado. Estas iniciativas forman parte de una estrategia integral de modernización del mercado cambiario, orientada a desarrollar los mecanismos de formación de precios, fortalecer la transparencia y ampliar las herramientas disponibles para la implementación de la política cambiaria y la gestión de riesgos financieros.
- Modernización y profundización del mercado cambiario: consolidación de la plataforma cambiaria BCRD
A partir de asesorías técnicas del Fondo Monetario Internacional a este Banco Central, en 2019 entró en funcionamiento la plataforma cambiaria BCRD, lo cual constituyó un hito de trascendencia estructural para el país, alineando a la República Dominicana con las mejores prácticas internacionales adoptadas por los principales bancos centrales de la región, en materia de infraestructura de mercados financieros. Esta plataforma se ha consolidado como una herramienta fundamental para la modernización de las operaciones cambiarias y el fortalecimiento de la transparencia del mercado.
Hoy en día, este sistema facilita la interacción entre los intermediarios autorizados, reduciendo considerablemente la asimetría de información y promoviendo mecanismos más eficientes de negociación y registro de operaciones, contribuyendo a una formación de precios más transparente y representativa de las condiciones del mercado.
El desarrollo de esta moderna infraestructura ha acompañado la expansión de la actividad cambiaria, cuyo volumen promedio diario de operaciones aumentó de US$87.92 millones en 2019 a US$258.71 millones en 2026, es decir, se triplicó durante los años en funcionamiento de la plataforma cambiaria BCRD. Asimismo, durante los últimos años se han incorporado nuevas funcionalidades al referido sistema, incluyendo la negociación de euros, el registro y negociación de operaciones a plazo con entrega de divisas (FDF, por sus siglas en inglés), operaciones de divisas sin entrega (NDF, por sus siglas en inglés) y permutas cambiarias (swaps, por sus siglas en inglés).
Más aún, a lo largo de los años se ha ampliado el universo de operaciones negociadas y reportadas por la plataforma cambiaria BCRD, a la vez que se han fortalecido los mecanismos de publicación intradía de referencias de precios e incorporado nuevos participantes al sistema de negociación y registro de operaciones cambiarias, particularmente bancos de ahorro y crédito, y agentes de remesas y cambio.
Del mismo modo, se impulsaron iniciativas con miras a fortalecer la transparencia del mercado cambiario para los distintos sectores económicos, buscando mitigar la asimetría de información. Dentro de estos esfuerzos se encuentran la publicación diaria en dos cortes de la tasa mayorista[1] en Bloomberg y en la página web del Banco Central, así como los volúmenes transados en la plataforma cambiaria BCRD al cierre de cada día.
Estos avances no solo han dotado al Banco Central de información más completa, precisa y oportuna para el monitoreo en tiempo real de las condiciones del mercado cambiario, sino que también han contribuido a consolidar un mercado más organizado y líquido. En este entorno, los intermediarios cambiarios operan con mayores niveles de eficiencia y transparencia en la determinación de las cotizaciones, mientras que el resto de los agentes económicos disponen de más información, favoreciendo una formación de precios más eficiente.
- Fortalecimiento del marco normativo y de las buenas prácticas del mercado cambiario
En segundo lugar, se destaca el proceso de actualización del marco regulatorio y fortalecimiento de las buenas prácticas que rigen el mercado cambiario dominicano. En este sentido, durante 2025 se llevó a cabo una modificación del Reglamento Cambiario, lo cual respondió a una deliberada estrategia de convergencia internacional e institucional orientada a robustecer las disposiciones aplicables a las operaciones cambiarias, fortalecer los mecanismos de negociación y de registro de dichas operaciones, y adecuar el marco normativo acorde con la evolución del mercado cambiario doméstico.
Como parte central de esta estrategia de convergencia hacia las mejores prácticas internacionales, en octubre de 2025 la Junta Monetaria dispuso la adhesión formal por parte de las entidades de intermediación financiera y cambiaria a los principios del Código Global de Conducta del Mercado Cambiario (FX Global Code), elevando el marco normativo local a los estándares de los principales bancos centrales de la región. Este código, elaborado por el Banco de Pagos Internacionales (BIS) junto con el Comité Global del Mercado de Divisas (GFXC), es reconocido internacionalmente como el marco de referencia para fortalecer la integridad, la transparencia y las buenas prácticas en los mercados cambiarios, abarcando pilares críticos como la ética, la gobernanza, la ejecución de operaciones, el intercambio de información y la gestión de riesgos, entre otros aspectos fundamentales para el adecuado funcionamiento del mercado cambiario.
Como resultado del seguimiento de este Banco Central al cumplimiento de esta disposición de la Junta Monetaria, durante 2026 se ha alcanzado un nivel de adhesión al referido código de un 92 % de las entidades de intermediación financiera y cambiaria. Esto refleja un firme compromiso de los participantes del mercado con la adopción de estándares internacionales de buena conducta y confirma, asimismo, que el Banco Central actúa en consonancia con los principios de dicho código. Lo anterior contradice planteamientos recientes de analistas que aprovechan coyunturas puntuales para desvirtuar los avances del mercado cambiario dominicano.
En este contexto, resulta importante destacar que la mayor flexibilidad cambiaria no supone una ausencia de regulación ni una disminución de la responsabilidad del Banco Central con su misión institucional de garantizar un funcionamiento adecuado del mercado cambiario. Por el contrario, un mercado en el que las cotizaciones responden de manera más directa a la oferta y demanda de divisas requiere mecanismos adecuados de seguimiento, lineamientos robustos de actuación y estándares elevados de conducta que contribuyan a preservar su integridad y orden. En ese sentido, un mercado cambiario con mayor liquidez, transparencia y digitalización contribuye a un mercado más eficiente: reducción en la asimetría de información entre los participantes, precios más competitivos, reducción de costos operativos y, por consiguiente, márgenes más estrechos. Por tanto, como se puede evidenciar, atribuir las actuaciones recientes del Banco Central a intereses particulares ignora la evolución del mercado cambiario doméstico y la misión institucional.
- Mitigación de riesgos cambiarios: Desarrollo del programa de coberturas cambiarias
De la mano con la evolución de la plataforma cambiaria BCRD y el fortalecimiento del marco normativo vigente, se ha robustecido el programa de coberturas cambiarias del Banco Central. Los inicios de este programa se remontan al año 2019, en el cual este Banco Central incorporó el uso de contratos a plazo sin entrega de divisas, conocidos internacionalmente como Non-Deliverable Forwards (NDF), como instrumento de ejecución de su política cambiaria. Estos instrumentos permiten a las empresas y entidades financieras administrar su exposición a las fluctuaciones cambiarias mediante la fijación anticipada de una tasa de cambio para una fecha futura, sin requerir la entrega física de moneda extranjera al momento de su liquidación.
Contar con herramientas de cobertura cambiaria es un paso relevante en la sofisticación del mercado local, particularmente para una economía altamente vinculada al dólar—por turismo, remesas e importaciones de bienes de consumo—. Estas herramientas permiten que los agentes económicos se protejan frente a posibles fluctuaciones cambiarias sin necesidad de recurrir a compras precautorias o especulativas que generarían presiones adicionales sobre el mercado de contado. La disponibilidad de estos contratos contribuye a mitigar dichos incentivos, favoreciendo una administración más eficiente de los riesgos y una formación de precios más representativa de las condiciones del mercado, en consonancia con los mercados más desarrollados de la región.
En este contexto, el programa de coberturas cambiarias ha constituido una herramienta para mitigar estas presiones, así como contribuir a la estabilidad del tipo de cambio, particularmente durante episodios de elevada incertidumbre, tanto en los mercados internacionales como en el plano doméstico. Esta evolución representa un avance hacia un mercado cambiario más profundo y sofisticado, al permitir que los agentes económicos cuenten con más herramientas para su gestión de riesgo cambiario.
- Participaciones del Banco Central y evolución de la formación de precios
Históricamente, el Banco Central participaba en el mercado cambiario siguiendo un esquema de facto de flotación administrada mediante operaciones cambiarias en el mercado de contado, con el propósito de contribuir a preservar condiciones ordenadas de negociación, moderar episodios de volatilidad y coadyuvar a la estabilidad del peso dominicano. No obstante, la creciente madurez y sofisticación del mercado cambiario doméstico, junto con los cambios estructurales anteriormente descritos, han propiciado una reducción en la participación del Banco Central en las operaciones cambiarias de contado.
En efecto, mientras que en 2019 las operaciones de contado representaban el 93.06 % de las participaciones cambiarias del Banco Central, esta proporción ha disminuido a lo largo de los años hasta alcanzar un nivel en torno al 10 % durante el 2026. Particularmente, durante 2026 el Banco Central se ha limitado a participar en el mercado de contado mediante compras de divisas, a fines de absorber excedentes coyunturales de liquidez en moneda extranjera.
Los avances descritos resultan plenamente consistentes con la evolución del régimen cambiario de facto de la República Dominicana, reclasificado por el Fondo Monetario Internacional en el 2025 de un esquema de flotación administrada hacia uno de libre flotación.
Dicha reclasificación reconoce una mayor incidencia de las fuerzas del mercado en la determinación del precio de la divisa, una mayor profundidad y madurez del mercado cambiario, y la efectividad del esquema de metas de inflación.
Esta transformación en la liquidez en moneda extranjera y profundidad del mercado cambiario se ha reflejado en un cambio estructural del comportamiento del tipo de cambio. De manera particular, un análisis de las observaciones diarias correspondientes al período comprendido entre enero de 2015 y septiembre de 2026 permite identificar cambios estadísticamente significativos en la dinámica de sus fluctuaciones, particularmente desde finales de 2024.

Gráfica 1. Evolución diaria del tipo de cambio USD/DOP Específicamente, la desviación estándar de la variación diaria del tipo de cambio en una ventana de 30 días pasó de aproximadamente 0.11 % antes de 2025 a 0.38 % durante el período posterior, equivalente a un aumento de 3.5 veces. Sin embargo, los resultados del análisis estadístico indican que este cambio estructural se observa en la volatilidad de corto plazo del tipo cambio, mas no aún en la tendencia a mediano o largo plazo de este.

Gráfica 2. Variación diaria del tipo de cambio USD/DOPEste hallazgo resulta particularmente relevante, pues permite distinguir entre una mayor variabilidad de los precios de las operaciones cambiarias a corto plazo y una aceleración sostenida de la depreciación de la moneda nacional. En otras palabras, una mayor amplitud de los movimientos diarios no implica necesariamente una modificación en la tendencia de largo plazo, sino que refleja una mayor capacidad del tipo de cambio para incorporar oportunamente los cambios en las condiciones de oferta y demanda de divisas en el corto plazo. Desde esta perspectiva, la evolución observada es consistente con un mecanismo de formación de precios más flexible, en el cual el tipo de cambio desempeña una función más activa en el ajuste del mercado.

Gráfica 3. Volatilidad móvil de 30 días del tipo de cambio USD/DOP
Por otra parte, la mayor flexibilidad cambiaria plantea nuevas oportunidades y desafíos para el desarrollo del mercado financiero dominicano. En particular, la dinámica reciente de las cotizaciones ofrece condiciones para fortalecer las herramientas de estimación de volatilidad y avanzar en la valoración de instrumentos derivados, ampliando gradualmente las alternativas disponibles para la administración del riesgo cambiario.
En definitiva, la evolución reciente del mercado cambiario dominicano debe comprenderse como parte de un proceso integral de modernización institucional y profundización financiera. La ampliación de la plataforma cambiaria BCRD, el desarrollo de instrumentos de cobertura, el fortalecimiento del marco regulatorio y la menor participación del Banco Central en el mercado de contado constituyen avances importantes que contribuyen a mejorar los mecanismos de formación de precios, promover la transparencia y fortalecer la capacidad de respuesta del mercado ante cambios en las condiciones económicas.
En consecuencia, como se puede apreciar, el marco de ejecución de la política cambiaria del Banco Central responde a criterios técnicos y estructurados, sustentados en los fundamentos macroeconómicos y en el análisis de las condiciones del mercado con miras a preservar la estabilidad de precios y contribuir al adecuado funcionamiento de los sistemas financiero y de pagos.
Hacia adelante, el Banco Central continuará impulsando iniciativas orientadas a promover una mayor competencia, fortalecer las buenas prácticas de política cambiaria y ampliar las herramientas disponibles para la gestión de riesgos y la ejecución de la política cambiaria. Todo ello con el propósito de contribuir al desarrollo de un mercado cambiario más moderno, profundo y eficiente, acorde con las necesidades de una economía dominicana cada vez más integrada a los mercados financieros internacionales.
