CLEVELAND — José Ramírez y Gavin Williams respondieron cuando Cleveland los necesitaba más.
El dominicano Ramírez conectó un jonrón que significó la ventaja a un lanzamiento apenas por encima del plato, Gavin Williams recetó 12 de los 21 ponches recetados por los pitchers de los Guardianes —un récord— y Cleveland se impuso el sábado por 2-0 a los Medias Blancas de Chicago para completar una remontada tras estar abajo 2-0 en su Serie Divisional de la Liga Americana, al mejor de cinco.
Cleveland inaugura la Serie de Campeonato de la Liga Americana en Tampa Bay la noche del lunes, en busca de su primer viaje a la Serie Mundial desde 2016. La franquicia de los Guardianes/Indios no gana el título desde 1948, la sequía más larga entre los equipos de las Grandes Ligas.
Los lanzadores de los Guardianes establecieron un récord de ponches en un juego de postemporada de nueve entradas y lograron la mayor cantidad en cualquier juego de temporada regular o playoffs desde al menos 1900. Los Medias Blancas consiguieron apenas tres hits, pusieron sólo nueve pelotas en juego y terminaron la serie con 75 ponches y un promedio de bateo de .185.
“Tratamos de perseguir menos lanzamientos, nos atacaron en la zona y fallamos con swing dentro de la zona”, dijo el mánager de los Medias Blancas, Will Venable. “Simplemente no tuvimos lo que se necesitaba para avanzar”.
Cleveland se convirtió en apenas el undécimo equipo en ganar una serie al mejor de cinco entre los 96 que estuvieron abajo 2-1 —el primero desde los Yankees de Nueva York de 2017 contra los Indios y apenas el cuarto en lograrlo después de perder los primeros dos juegos en casa.
“Yo diría que la confianza que tenemos en este grupo ha sido realmente probada y afinada al paso de los últimos dos años”, indicó el cerrador Cade Smith. “Como grupo, hemos lidiado con cierta adversidad, y el vernos salir del otro lado de eso y tener éxito pese a todo, construye silenciosamente un cimiento de confianza para jugar”.
Dos días después de apuntarse el salvamento en el cuarto juego, Williams se convirtió en apenas el tercer lanzador en la historia de la postemporada en sacar el último out de un juego y abrir el siguiente cuando su equipo enfrentaba la posibilidad de eliminación en ambos.
