Santo Domingo, D. N.— La República Dominicana dispone de condiciones favorables para consolidarse como uno de los principales centros logísticos del Caribe; sin embargo, alcanzar ese objetivo dependerá menos de continuar ampliando la infraestructura y más de transformar la forma en que empresas y operadores conciben la tercerización logística.

Esa fue la principal reflexión del foro La Nueva Era de la Tercerización Logística: Tendencias Globales y Oportunidades para la República Dominicana, organizado por la Asociación Dominicana de Agentes de Carga Aérea y Marítima (ADACAM), donde convergieron, tanto la necesidad de acelerar la adopción de la tercerización como herramienta de competitividad y, al mismo tiempo, redefinir el modelo sobre el cual esa tercerización deberá desarrollarse.

Durante la apertura del encuentro, el presidente de Adacam, Jean Louis de Boyrie, afirmó que la logística dejó de ser una función operativa para convertirse en uno de los principales factores de competitividad empresarial y crecimiento económico.

Explicó que el país atraviesa un momento especialmente favorable, impulsado por el crecimiento de las zonas francas, la expansión manufacturera y el dinamismo de las exportaciones, contexto que demanda operadores logísticos cada vez más especializados.

«La tercerización logística ya no es una tendencia del futuro; es una decisión estratégica del presente», expresó De Boyrie, al señalar que este modelo permite optimizar costos, aumentar la eficiencia, reducir tiempos de respuesta y generar mayor valor dentro de las cadenas de suministro.

Agregó que cuando las empresas delegan inteligentemente procesos logísticos en operadores especializados logran concentrarse en su actividad principal, responder con mayor rapidez a las fluctuaciones del mercado y fortalecer su resiliencia frente a las disrupciones del comercio internacional.

El dirigente empresarial recordó que, según estudios citados durante la actividad, el sector logístico ya representa el 3.14 % del Producto Interno Bruto, con perspectivas de seguir incrementando su aporte durante la próxima década.

El reto ya no es construir más infraestructura

Sobre esa visión estratégica se apoyó la conferencia magistral del especialista internacional Carlos Casasola, socio de Miebach Consulting, quien introdujo un matiz decisivo para el debate: disponer de mejores puertos, carreteras o aeropuertos constituye apenas el punto de partida.

A su juicio, el verdadero desafío consiste en evolucionar desde una relación tradicional entre clientes y proveedores hacia esquemas de colaboración donde ambas partes compartan información, riesgos, objetivos e indicadores de desempeño.

«La infraestructura es necesaria, pero no suficiente», sostuvo Casasola.

Explicó que el diferencial competitivo de los próximos años estará determinado por la calidad del servicio, la especialización técnica, la transparencia, la capacidad tecnológica y la construcción de relaciones de confianza entre empresas y operadores logísticos.

El especialista afirmó que la tercerización ya no puede limitarse a contratar un proveedor para ejecutar una operación.

«Se terceriza la ejecución, no la responsabilidad frente al cliente», enfatizó, al advertir que el éxito depende de una gobernanza compartida y de mecanismos permanentes de seguimiento.

Más tercerización, pero también mayores exigencias

Durante su intervención, Casasola presentó los resultados de la décima edición del estudio internacional de tendencias logísticas elaborado por Miebach Consulting, según el cual el 65 % de las empresas prevé incrementar sus niveles de tercerización durante los próximos años.

Sin embargo, advirtió que ese crecimiento vendrá acompañado de exigencias mucho mayores en materia de digitalización, transparencia, trazabilidad, indicadores de desempeño y capacidad de adaptación.

Precisó que muchas iniciativas fracasan incluso antes de comenzar debido a procesos de contratación con información incompleta, cronogramas poco realistas, ausencia de métricas compartidas e insuficiente integración tecnológica.

Por ello, recomendó establecer desde el inicio indicadores de gestión claramente definidos, responsabilidades compartidas y estructuras permanentes de gobernanza que permitan corregir desviaciones durante la ejecución de los proyectos.

Inteligencia artificial y especialización

El conferencista también señaló que la inteligencia artificial transformará profundamente la logística mundial, aunque advirtió que su potencial dependerá de la calidad de los datos y de la confianza entre las organizaciones.

«La inteligencia artificial necesita información confiable; por sí sola no corrige relaciones deficientemente estructuradas», explicó.

Asimismo, recomendó que los operadores dominicanos fortalezcan procesos de especialización en áreas como planificación de la demanda, gestión de inventarios, trazabilidad, última milla y servicios específicos por industria, en lugar de intentar ofrecer soluciones generalistas.

Una oportunidad para fortalecer la competitividad nacional

Las intervenciones coincidieron en que la posición geográfica de República Dominicana representa una ventaja estratégica, pero que convertir esa condición en liderazgo regional exigirá evolucionar hacia modelos logísticos sustentados en innovación, integración tecnológica, talento especializado y relaciones de largo plazo entre empresas y operadores.

Para Adacam ese cambio constituye una oportunidad para fortalecer la competitividad nacional, atraer nuevas inversiones y consolidar al país como una plataforma regional de comercio, distribución y servicios logísticos de alto valor agregado.