Por: Claudine Nova
Durante años los péptidos fueron un tema reservado para laboratorios y centros de investigación. Hoy, se han convertido en una de las herramientas más prometedoras de la medicina moderna, la pérdida de grasa, la recuperación de lesiones y la salud celular.
Estamos frente a una revolución silenciosa que está cambiando la forma en que entendemos el cuerpo humano, el envejecimiento y el rendimiento físico, explica Bernabé Lagrule coach de fitness y salud.
El fundador y CEO de BL Performance, explica que en año 2019 sufrió una fractura de tibia y peroné, con un pronóstico médico de recuperarse entre 9 y 12 meses.
“Sin embargo, en apenas 4 meses ya había recuperado mi movilidad funcional y comenzaba a retomar el entrenamiento progresivo, basado en una recuperación con enfoque integral: rehabilitación intensiva, nutrición estratégica, control de la inflamación y el uso de péptidos regenerativos como BPC-157 y TB-500, asociados a la reparación de tejidos y la regeneración celular. Esta experiencia me permitió comprender el enorme potencial de la medicina regenerativa”.
Lagrule aclara que aún tiene un clavo de titanio y tres tornillos en la pierna izquierda.
Qué son los péptidos y por qué están revolucionando la salud
Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos que funcionan como mensajeros biológicos dentro del organismo. Su función es activar procesos específicos como: reparación de tejidos, producción hormonal, regulación del metabolismo, reducción de la inflamación, recuperación muscular y regeneración celular. A diferencia de muchos medicamentos tradicionales, los péptidos estimulan procesos naturales del cuerpo, lo que los convierte en una herramienta clave dentro de la medicina del futuro.
Telómeros: la clave de la longevidad y la recuperación
Bernabé Lagrule destaca que “uno de los descubrimientos más importantes en el campo de la salud celular está relacionado con los telómeros que son estructuras que protegen los extremos de los cromosomas, cuya función es preservar la información genética durante la división celular.
“Cada vez que una célula se divide, los telómeros se acortan, y cuando se vuelven demasiado cortos, nuestro organismo tiene ciertos cambios, tales como: disminución en la capacidad de regeneración, aumenta el envejecimiento celular, se eleva el riesgo de enfermedades crónicas, entre otros procesos degenerativos”.
Factores como el estrés crónico, la inflamación, el exceso de grasa corporal, el mal sueño y el sedentarismo aceleran este proceso. Por el contrario, el ejercicio, la nutrición adecuada, el descanso y el control del estrés ayudan a proteger los telómeros y a mejorar la salud a largo plazo.
En su búsqueda por mejorar la calidad de vida de sus clientes Lagrule ha estudiado el uso de los péptidos relacionados con la pérdida de grasa y la salud metabólica.
Dice que actualmente los más utilizados son los análogos de GLP-1 como la semaglutide, tirzepatide y liraglutide.
“Estos compuestos actúan regulando las hormonas del apetito y el metabolismo, reducen el hambre, aumentan la sensación de saciedad, mejoran la sensibilidad a la insulina, disminuyen el vaciamiento gástrico y favorecen una pérdida significativa de grasa corporal. Actualmente representan uno de los mayores avances médicos en el tratamiento de la obesidad y el síndrome metabólico”.
Menciona también los que estimulan la hormona del crecimiento, cuyos beneficios incluyen: mayor lipólisis (uso de grasa como energía), preservación de masa muscular, mejor recuperación y calidad del sueño.
Péptidos regenerativos y composición corporal
Lagrule también usa los péptidos que son regenerativos y ayudan en la composición corporal, que aunque no son quemadores de grasa directos, favorecen la recuperación, reducen la inflamación y permiten entrenar con mayor frecuencia, lo que acelera indirectamente la pérdida de grasa y la mejora física.

El coach dice que “la salud moderna se está moviendo hacia un modelo preventivo, personalizado, basado en biología celular, enfocado en longevidad y calidad de vida. Las inversiones en biotecnología y terapias con péptidos están creciendo rápidamente, lo que indica que su papel en la medicina del futuro será cada vez más relevante”.
A pesar de su potencial, Lagrule recalca que es importante entender que no todos los péptidos están aprobados para uso general. Deben utilizarse bajo supervisión médica ó un profesional experimentado, la calidad y procedencia del producto es fundamental. Tener claro que no sustituyen hábitos esenciales como nutrición, ejercicio y descanso. La tecnología puede acelerar los resultados, pero el verdadero cambio sigue dependiendo del estilo de vida.
“Mi recuperación en 2019 fue una muestra personal del poder de la medicina regenerativa. Hoy, el avance en péptidos, el entendimiento de los telómeros y el enfoque en la salud celular están redefiniendo la forma en que tratamos lesiones, controlamos el peso y optimizamos la longevidad. No se trata solo de vivir más, se trata de vivir mejor”, finaliza diciendo Bernabé Lagrule.
