Saludamos la convocatoria realizada por el presidente de la República a los expresidentes Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipólito Mejía, con el propósito de abordar la crisis migratoria. Todo espacio de diálogo en torno a un tema tan delicado es valioso, siempre que dicho diálogo sea auténtico y no se reduzca a un simple escenario para legitimar decisiones previamente adoptadas por el Gobierno.

El pueblo dominicano necesita mucho más que gestos simbólicos. Durante años, ya sea por omisión, presiones externas o falta de voluntad política, se ha cedido terreno. Se relajaron los controles, se ignoraron las advertencias y se toleraron situaciones que hoy golpean con fuerza a la nación.

Todos quienes han tenido en sus manos la conducción del Estado comparten responsabilidad en la situación actual. Sin embargo, es necesario decirlo con claridad: en los últimos años, la crisis ha alcanzado niveles alarmantes. El descontrol migratorio ha tocado fondo. Frontera sin autoridad, servicios públicos colapsados, comunidades desbordadas, delincuencia creciente, medio ambiente devastado.

El país no soporta más improvisaciones. La patria exige firmeza, coraje y un compromiso genuino con la soberanía.
No hay solución sin reconocer los errores.
No hay futuro sin asumir responsabilidades.

Y la historia no absolverá la cobardía, ni premiará la complicidad silenciosa.

Abel Martínez