Diecisiete recién nacidos fallecieron entre el 1 y el 24 de agosto en la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia, donde las autoridades mantienen una vigilancia epidemiológica reforzada tras detectar un incremento de infecciones por microorganismos multirresistentes en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).

De acuerdo con un informe del Servicio Nacional de Salud (SNS), de los 17 recién nacidos fallecidos, tres presentaron aislamiento de los microorganismos detectados y correspondían a bebés muy prematuros. Esto significa que el germen puso ser extraído en el laboratorio de la muestra tomada, arrojando un resultado positivo.

En las otras 14 defunciones no se identificaron estos microorganismos y, según el informe de la Dirección Materno Infantil y Adolescente del SNS, estuvieron asociadas principalmente a condiciones de alta complejidad neonatal, entre ellas prematuridad extrema y sus complicaciones, anomalías congénitas complejas, como gastrosquisis y cardiopatía congénita tipo ventrículo único, así como prematuridad moderada e hipertensión pulmonar.

Los presuntos hallazgos de los patógenos habrían sido detectados en la entrada del pozo de la nueva cisterna, los bloques quirúrgicos de los niveles tercero y cuarto, la sala de perinatología y el área de cuidados intensivos, según el reporte preliminar.