Datos del primer semestre revelan que la banca dominicana registra una aceleración en su cartera de financiamiento al sector privado y en los depósitos del público, mientras mantiene resultados positivos en sus indicadores prudenciales.

Santo Domingo, Rep. Dom.- El crédito al sector privado registró un crecimiento interanual de 9.1 % al cierre de junio de este año, desempeño que confirma el papel del financiamiento bancario como uno de los principales motores de la recuperación y el crecimiento de la economía dominicana en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad, afirmó la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA).

A través de un análisis de su Dirección de Estudios Económicos y Bancarios, la ABA informó que la evolución de la cartera evidencia una aceleración con respecto al crecimiento acumulado de 7.4 % registrado en diciembre de 2025, lo que representa una inyección adicional de más de RD$80,000 millones entre enero y junio de 2026, equivalentes al 1.0 % del producto interno bruto (PIB).

Asimismo, resaltó que el Banco Central proyecta que el crédito al sector privado en moneda nacional continúe acelerándose gradualmente hasta alcanzar un crecimiento de 10.5 % al cierre de este año, lo que elevaría la expansión del financiamiento a RD$149,818 millones, equivalentes al 1.9 % del PIB.

«Esa mayor dinámica se ha concentrado principalmente en los segmentos comercial e hipotecario, lo que evidencia que la asignación de recursos continúa respaldando las actividades que lideran la expansión de la economía, como la construcción, el turismo, el transporte y la inversión privada, fortaleciendo así la capacidad del país para sostener su crecimiento en un entorno internacional incierto», indicó la ABA.

El análisis también destaca que, de manera paralela al crecimiento del crédito, los depósitos del público aceleraron su ritmo de expansión al pasar de 9.2 % en diciembre de 2025 a 14.9 % en junio de este año. En términos absolutos, durante el primer semestre de 2026 la base de depósitos disponible para las entidades de intermediación financiera aumentó en RD$257,124 millones, equivalentes al 3.3 % del PIB.

En ese sentido, la Asociación de Bancos consideró este comportamiento como una señal de la confianza que mantiene el público en el sistema financiero y, al mismo tiempo, como una fuente estable de recursos que permite a los bancos continuar financiando hogares y sectores productivos en condiciones competitivas.

Desempeño de los principales indicadores prudenciales

Al referirse a los principales indicacores prudenciales, la ABA precisó que las estadísticas de la Superintendencia de Bancos muestran que el sistema mantiene un coeficiente de activos líquidos superior al 40 %; un índice de morosidad estable y por debajo de 2.0 %; una cobertura de cartera vencida cercana al 180 %, muy por encima del mínimo de referencia; un índice de solvencia de 17.3 %, significativamente superior al requerimiento regulatorio de 10 %, y niveles de rentabilidad sobre activos (2.4 %) y patrimonio (20.3 %) que, aunque se han moderado, continúan entre los más elevados de América Latina, donde los promedios regionales se sitúan en 2.0 % y 14.3 %, respectivamente.

Respecto a esta moderación de la rentabilidad, la entidad que reúne a los bancos múltiples del país explicó que responde a una estrategia prudente adoptada por las entidades financieras ante el aumento de la incertidumbre global.

«En un contexto de mayores riesgos externos, los bancos han privilegiado fortalecer sus niveles de liquidez y capital, aun cuando ello implique ceder parte de la rentabilidad. Esta decisión incrementa la capacidad del sistema para absorber eventuales choques y continuar respaldando el financiamiento de la economía dominicana», señaló.

El análisis también precisó que la economía dominicana registró un crecimiento de 4.5 % durante el primer semestre de 2026 y que el Banco Central proyecta una expansión cercana al 4.0 % para el cierre del año. “De concretarse esta proyección, representaría una recuperación frente al crecimiento de 2.1 % observado en 2025 y mantendría al país por encima del promedio estimado para América Latina, de alrededor de 2.0 %”, agregó.

Para la ABA, la fortaleza de los principales indicadores financieros, junto con el dinamismo del crédito destinado a las actividades productivas, ha sido un factor determinante para preservar la resiliencia de la economía dominicana frente a un escenario internacional caracterizado por tensiones geopolíticas, volatilidad en los mercados y crecientes desafíos para el comercio mundial.