La conclusión del mandato del Consejo Presidencial de Transición en Haití, sin avances visibles hacia la estabilidad institucional, vuelve a colocar a la isla en dos escenarios contrapuestos: crisis política y humanitaria en el oeste, y un clima de expectativas económicas y políticas en la República Dominicana.

El órgano transitorio haitiano finaliza sus funciones en medio de cuestionamientos sobre su capacidad para restablecer el orden público. La violencia de las pandillas continúa dominando amplias zonas de Puerto Príncipe, mientras la población enfrenta desplazamientos internos masivos, inseguridad alimentaria y ausencia de servicios básicos. Haití permanece sin elecciones desde 2016 y sin jefe de Estado desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021.

El reto inmediato recae ahora sobre las autoridades provisionales, que deberán organizar comicios en un contexto de fragmentación política y severa inseguridad.

Repercusiones directas en el país

La situación no es ajena a la República Dominicana. El deterioro institucional haitiano incide directamente en la agenda dominicana en materia de seguridad fronteriza, migración y política exterior. Sectores empresariales y sociales observan con cautela el escenario, conscientes de que cualquier agravamiento podría traducirse en mayores presiones migratorias y económicas.

No obstante, mientras Haití intenta reconstruir su gobernabilidad, el país vive una dinámica distinta: debates sobre crecimiento económico, ejecución de obras públicas y confrontación política interna.

Dos realidades paralelas

La isla proyecta hoy una marcada dualidad. De un lado, un Estado con instituciones debilitadas, control territorial de grupos armados y crisis humanitaria; del otro, una economía que mantiene estabilidad macroeconómica relativa y expectativas de inversión y desarrollo.

Analistas consideran que el desenlace de la transición haitiana tendrá efectos inevitables sobre la planificación dominicana, desde la seguridad nacional hasta la asignación presupuestaria.

Así, más que un tema estrictamente internacional, la evolución de Haití se convierte en un asunto estratégico para la República Dominicana: la estabilidad de uno influye directamente en el futuro del otro.

Por Orbita Informativa

Periódico digital con sede en Santo Domingo, capital de República Dominicana, nació en septiembre del año 2021.