Mariotti señaló que las cifras oficiales del Banco Central muestran que el sector construcción recibió RD$11,993 millones de esos recursos, y que además se otorgaron RD$3,678 millones para viviendas de bajo costo y RD$2,632 millones para préstamos hipotecarios en general. Sin embargo, ACOPROVI —gremio que agrupa a prácticamente todos los constructores de viviendas del país— afirma que la vivienda no recibió impacto real de esa liquidez.
Mariotti enfatizó que el sector vivienda enfrenta una caída superior al 12%, con proyectos detenidos, costos elevados y un acceso cada vez más difícil al financiamiento, mientras la clase media ve alejarse la posibilidad de adquirir o ampliar una vivienda.
“Las familias no sienten ese dinero. Los constructores de vivienda tampoco lo sienten. La clase media no lo siente. ¿Quién sí lo sintió entonces? Esa es la respuesta que el país merece.”
El aspirante presidencial insistió en que no busca confrontar la institucionalidad financiera, pero sí exige claridad ante un conflicto de datos que afecta directamente la credibilidad de las políticas monetarias anunciadas.
“No puede ser que ACOPROVI haga una denuncia de esta magnitud y nadie del sistema financiero le responda. Si un sector que mueve empleo, materiales, inversión y dinamismo económico dice que la vivienda no recibió nada, alguien debe explicar por qué las cifras oficiales parecen contar otra historia.”
Mariotti reiteró que, en un eventual gobierno suyo, las liberaciones de liquidez deberán contar con trazabilidad, destino sectorial verificable y mecanismos obligatorios que aseguren que los recursos lleguen realmente a vivienda, industria, MIPYMES, agroindustria y sectores que realmente generen empleos de calidad.
“Los RD$81,000 millones no pueden quedarse en zonas grises. El país necesita saber qué pasó, cómo se usaron y por qué el sector que más transforma vidas —la vivienda— hoy se siente completamente desatendido.”
