Por: Mariel López
Un tanque de agua del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) explotó la mañana del miércoles 5 de noviembre de 2025 en el municipio de Consuelo, provincia San Pedro de Macorís, dejando al menos dos personas heridas, varias viviendas destruidas y más de 70 hogares sin servicio de agua potable.
El depósito, con capacidad para un millón de galones, tenía 31 años de uso. Según el informe técnico preliminar, la explosión se produjo por una falla estructural en la soldadura del anillo inferior y por la falta de un sistema de alivio de vacío que evitara el colapso interno. La fuerza del estallido fue tan intensa que los residentes sintieron el impacto como si se tratara de un temblor de tierra.
Dos viviendas colapsaron por completo y unas diez más resultaron afectadas. El director del INAPA, Wellington Arnaud, y la senadora Aracelis Villanueva visitaron la zona y coordinaron con el Ministerio de Vivienda un levantamiento de daños para asistir a las familias afectadas.
Las autoridades mantienen acordonada el área mientras se realizan las evaluaciones de seguridad y se restablece el servicio de agua. El incidente pone en evidencia la necesidad de revisar y dar mantenimiento constante a las infraestructuras antiguas, especialmente aquellas ubicadas cerca de comunidades habitadas.
