La licenciada Amelia Cordero Casado se distinguió por ser una mujer de letras, formadora de generaciones y figura esencial en la promoción y preservación de la identidad cultural dominicana.
Por JOSE BAUTISTA
Establecer con tinta indeleble un legado compromisorio para la sociedad y la familia constituye uno de los grandes propósitos de cualquier profesional que ha vivido de manera honrada, y que dedicó la vida a la educación en la formación de profesionales de distintas ramas del saber.
Y más cuando se trata de personas dedicadas a la pedagogía en centros educativos superiores desde su juventud, ya que estiman que los lugares de trabajo son sus segundos hogares.
Los maestros o catedráticos universitarios que se desviven por sus alumnos y las instituciones que representan dedican todo el tiempo que sea necesario para que sus estudiantes comprendan al máximo sus materias que imparten durante el período de clases.
Se dejan querer tanto que los alumnos los admiran tanto que cualquier asignatura que no entienden bien, que en cualquier perímetro de la institución los detienen para con respeto formularles preguntas de los temas que no asimilaron en el horario educativo de una materia específica.
Una educadora entregada a sus alumnos
Así era la maestra universitaria, Amelia Cordero Casado, una dama que partió recientemente a los pies de Cristo Jesús, pues siempre estaba a las órdenes para sus alumnos y sus colegas para servirles en lo que necesitaran.
La pedagogía es una disciplina con autonomía, identidad e intereses propios que interviene en la educación con la finalidad de legitimar y mejorar los ideales y las prácticas educativas, enfocada en la investigación y reflexión de las teorías educativas en todas las etapas de la vida, no solo en la infancia.
Una dama sociable y prudente
Amelia Cordero Casado la quisieron todos los que la conocían, pues, además, les sobraban invitaciones para asistir a eventos sociales, culturales, turísticos, profesionales de capacitación y encuentros políticos de importantes líderes del país.
La maestra universitaria Cordero Casado, no solo deja un legado profesional en las universidades donde laboró, sino en los alumnos que formó como profesionales, y que la admiraron como una excelente pedagoga.
Asimismo, la catedrática universitaria que brilló con luz propia como educadora, socializaba con poetas, artistas plásticos, escultores, orientadores, psicólogos, sociólogos, políticos, cantantes, y boleristas, quienes la recuerdan como un gran ser humano, porque era humilde y encantadora como persona.
Periplo laboral de la catedrática
La licenciada Amelia Cordero Casado se distinguió por ser una mujer de letras, formadora de generaciones y figura esencial en la promoción y preservación de la identidad cultural dominicana.
Esta extraordinaria profesional tuvo una trayectoria pedagógica de más de tres décadas en la docencia universitaria, y deja una huella en el pensamiento humanista de la República Dominicana. Sus prestigiosas cátedras las impartió en UNIREMHOS, UNIBE, UNAPEC y otras instituciones educativas prestigiosas, en la que sembró en miles de estudiantes el amor por la literatura, la historia nacional y los valores culturales que construyen la dominicanidad.
Comprometida con la cultura
Amelia Cordero Casado fue una activa gestora cultural, pues formó parte del Ateneo Dominicano, la Fundación de Profesionales (FUNDAPRO), el Instituto Duartiano, y desde esos espacios impulsó investigaciones, publicaciones, conferencias y proyectos de formación que fortalecen el patrimonio cultural del país.
Perfil educativo de la maestra
Amelia Cordero Casado se invistió con honores en el Instituto de Señoritas Salomé Ureña, y de sus primeros años de vida demostró sensibilidad y vocación artística. Incursionó en el mundo de la moda como diseñadora y presentadora, siendo una de las pioneras del diseño femenino en la República Dominicana con su destacada participación en Elda`s Fashion y otros proyectos vanguardistas.
