Cámara de Cuentas: Pasando la página, pero manteniendo la lectura

Por Cristian De Jesús Báez Alberto

Exaspirante al Pleno de la Cámara de Cuentas.

 

Uno de los retos que tiene la República Dominicana, es lograr la participación de todos en la búsqueda de soluciones a diversas situaciones que ameritan la atención general. Cada cuatro años celebramos elecciones presidenciales, congresionales, y municipales, con un alto nivel de abstención por parte de los votantes. Ese mismo desinterés de participar de los procesos podemos verlo en discusiones de temas de interés colectivo, vistas públicas, presupuestos participativos, consultas populares, y hasta para la conformación de una junta de vecinos.

 

Atendiendo a un llamado público para que profesionales con ciertas características e interés de que se hagan las cosas bien, decidimos, en diciembre del año pasado 2024, presentar nuestras aspiraciones como Postulante a Presidir la Cámara de Cuentas (CC) o a formar parte del Pleno de esta, realizamos una exposición contentiva de propuestas y ponderaciones personales y profesionales, ante la Comisión Permanente de Cámara de Cuentas de la Cámara de Diputados.

 

Al revelarse el informe, con el listado de las cinco ternas preliminares, compuestas cada una por cinco aspirantes, de los cuales se remitirán al Senado de la República cinco ternas de tres postulantes cada una, mi primera reacción al conocer que no fuimos favorecidos, luego de sonreírme internamente, es la de agradecer a Dios por esta importante oportunidad que tuve para ofrecer y poner a disposición del país, todo lo que mi formación profesional, experiencia y conocimientos acumulados pudieran ser de utilidad.

 

Tal como comentó un buen amigo, dentro de su exposición también como postulante: “nos presentamos a este ejercicio de evaluación, confiando en el proceso”, y si al participar confiamos, pues ahora también debemos confiar en que los criterios adoptados para conformar esas ternas responden a la objetividad, la imparcialidad y sobre todo, a los mejores intereses de la Cámara de Cuentas, y de la República Dominicana.

 

Tengo muchos amigos a quienes intenté motivar para que participaran como aspirantes también, sin embargo, la mayoría me comentó que no confiaban en que se seleccionaran personas atendiendo a su capacidad y experiencia, sino en función de quien esté mejor apadrinado. Algunos ya me han contactado para decirme: “¿viste, te lo dije?”. No obstante, me siento un triunfador en este proceso, ya que, aprendí mucho, logré proyección y reconocimiento, conocí nuevas y valiosas personas, y pude sentir el cariño y el afecto de muchas personas que me hicieron saber que sentían satisfacción por nuestro desempeño en la exposición y evaluación, felicitarme y desearme muchos éxitos.

 

Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a todas esas personas que de una manera u otra, me expresaron su apoyo emocional, al mismo tiempo que les hago saber en estas breves líneas, que nunca ha sido mas cierta la frase que dice “lo importante es participar”, porque aunque no haya obtenido un pase en la conformación de las ternas, logre que muchas personas que no me conocían lo hicieran, supieran que habemos personas interesadas en aportar, y despertamos el interés en otros para que también lo intenten en futuros certámenes, ese es mi legado en este proceso.

 

Mis artículos publicados, orientados a temas relacionados con mi visión sobre lo que el próximo pleno de la cámara de cuentas debe atender, están ahí, públicos, disponibles para consultas y como insumos de referencia para futuras discusiones, formando parte de los temas pendientes en dicho órgano de control externo. Ese es un aporte que le dejo al país en esta maravillosa experiencia que no me arrepiento de haber experimentado.

 

Felicitaciones a los preseleccionados en las cinco ternas de cinco personas, gran parte de ellos los conozco, éxitos a quienes finalmente terminen siendo seleccionados en el Senado de la República, y que Dios les bendiga siempre, ya que todos los dominicanos estaremos pendientes de su accionar, esperando que sea ejemplar, ético, transparente y apegado el cumplimiento de la Constitución y las leyes.

 

En este momento yo paso la página de este capítulo llamado aspiración a la cámara de cuentas, pero me mantendré, con la ayuda de Dios, leyendo cuidadosamente este libro que se llama vida.

 

 

Sobre el autor. Nació en noviembre del 1979, en Santo Domingo. Casado con Lizmary Torres, tienen tres hijos. Cristiano de fe. Estudios superiores de Licenciatura en Administración de Empresas, dos Maestrías, en Administración Financiera y en Alta Dirección Pública. Cursos y diplomados en administración financiera y control del sector público, auditoría, presupuesto, gestión de tesorería, contrataciones públicas, tributación, gestión humana, ciencias políticas, habilitación docente, formación de facilitadores, entre otros. Con 19 años de experiencia en dos órganos rectores de la administración financiera pública (Tesorería Nacional y Contraloría General de la República), y varios años en el sector privado. Facilitador durante más de 10 años, enseñando sobre gestión de tesorería, mercados financieros, cuenta única del tesoro y control interno.

 

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